La tumba de las luciérnagas
La película se mueve por varias capas. La realidad, de la que Seita intenta evadir a Setsuko, y el mundo privado y familiar que con cariño crea para ella y al que pertenecen las escenas más alegres de la película. Pero esta segunda realidad se irá resquebrajando poco a poco, empezando con el descubrimiento de la niña de un cadáver en la playa. Hasta aquí es una película sobre las estrategias que adoptamos para proteger a quienes queremos. Pero la película le da una vuelta interesante cuando nos damos cuenta de la debilidad del que en principio es más fuerte, Seita, y de la manera tan maravillosa en que lo hace. Takahata muestra desde el punto de vista de Seita un momento en el que el niño, cuando tiene que huir de la casa, toca la foto de su padre, justo al lado de una foto de un samurái, y se la lleva consigo. U otro en el que fantasea con la grandiosa flota japonesa y juega a que dispara a unos aviones. La necesidad de evadirse de Seita es igual de grande q...